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Con la conferencia “Variedades Criollas: historia, características y usos”, el pasado 27 de abril se dio inicio al año académico 2017.

La temática elegida por la prestigiosa Academia fue abordada por los profesionales Gustavo Aliquo y Jorge Prieto, ambos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quienes expusieron los resultados obtenidos luego de cinco años de investigación sobre las uvas criollas, relevamiento del patrimonio genético, origen de los cepajes criollos identificados y aptitud enológica.

El objetivo del estudio es preservar el patrimonio genético y la diversidad del encepado nacional.

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Investigaciones han identificado 16 nuevas variedades criollas.

El equipo de investigadores comenzó recolectando material de variedades criollas de viñedos antiguos de Mendoza y también de San Juan y La Rioja, además de las existentes en la colección ampelográfica (identificación y clasificación de las vides) del INTA. Ese material fue multiplicado, reconocido genéticamente por técnicas moleculares y estudiado su origen. También se realizaron estudios de aptitud enológica, presentando algunos de ellos un potencial por el momento alentador.

Este trabajo se está realizando con la colaboración de investigadores del Institut National de la Recherche Agronomique (INRA) de Francia. Hasta la fecha han podido identificar cerca de 10 variedades con potencial enológico promisorio, debido a su composición fenólica, perfil aromático y acidez.

Algunas de las conclusiones de esta investigación:

1- En la colección ampelográfica de la Estación Experimental Agrícola (EEA) Mendoza se han identificado 16 variedades criollas no descriptas anteriormente.

2- Luego de la introducción de pocas variedades a América entre los siglos XVI y XVIII se generó por procesos de cruzamientos naturales un número de variedades criollas mayor a lo que hasta ahora se suponía.

3- Estos cruzamientos naturales prosiguieron hasta épocas recientes, habiéndose constatado cruzamientos entre variedades criollas y Malbec, pudiendo existir más criollas de “segunda generación”.

4- Las variedades Vega y Criolla N°1 muestran potencial uso para elaborar vinos tintos por su contenido de polifenoles y antocianinas.

Además la presentación fue el lugar propicio para rendir homenaje a los ingenieros agrónomos Alberto Alcalde, quien fuera Miembro Honorario de la AAVV; y José Vega, quienes rescataron variedades criollas de viñedos antiguos del Oeste argentino en la década del 50.