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El reconocido enólogo internacional presentó un vino icono perteneciente a su bodega Viña Cobos, oriundo de un terruño exclusivo del Valle de Uco. En diálogo con VYBV aseguró que está preocupado por la pérdida de imagen que puede sufrir el vino argentino.

Por Gustavo Flores Bazán y Federico Lancia. Exclusivo VYBV.

Con motivo de presentar el último lanzamiento de la bodega, Cobos Malbec Chañares Vineyard 2014, Vinos y Buen Vivir pudo compartir una visita al mismo viñedo de donde se obtiene este vino, un terroir único en la zona de Los Árboles, en el Valle de Uco.

La línea Cobos se caracteriza por realzar vinos varietales elaborados con uvas seleccionadas de bloques de viñedos designados con calidad sobresaliente. “Los vinos de Mendoza, como los de Argentina, no tienen trazos de timidez y se caracterizan por la fruta robusta y expresiva, así como por su estructura y potencia. Los distintos terruños le otorgan a cada uno de nuestros vinos su propia personalidad”, según remarca Paul Hobbs, socio fundador y enólogo de Viña Cobos.

– Siempre es esperado el lanzamiento de un vino icono como este Malbec Chañares. ¿Cómo lo definirías?

– Es un vino que tiene fruta fresca en la boca, es bien lineal y tiene muy buena estructura. Es un vino de taninos muy finos, suave y firme a la vez.

2014-cobos-chanares-malbec

– ¿Qué características tiene Chañares? Un terruño aparentemente un tanto  particular…

– Es una zona rara en el mundo. No hay muchos lugares en el planeta como aquí: aire puro, agua fría y natural de Los Andes. A eso se le suma la particularidad de los suelos con calcio, donde las piedras son muy pequeñas y las plantas desarrollan raíces bien profundas y verticales. Los suelos son muy buenos y le otorgan al vino mucho carácter, le aportan una estructura muy importante.

– ¿Qué lugar ocupa Argentina hoy en el mundo?

– No lo tengo bien claro. La gente no sabe muy bien cuál es la posición del país. Hay muchas bodegas que perdieron calidad y están haciendo vinos comunes. Tenemos un riesgo de perder la imagen de calidad y para mí es una lástima, porque Argentina es un terroir top en el mundo, junto a otros países. No estoy seguro dónde está posicionada hoy Argentina, pero vamos a ver qué pasa en el futuro.

– ¿Qué deberíamos hacer para no perder calidad?

– Justamente para eso hay que concentrarse en el trabajo y no en el dinero. Mucha gente quiere hacer las cosas rápidas para obtener rentabilidad y el corto plazo en esta industria no sirve.

– ¿La concentración de capitales en la industria vitivinícola  es una amenaza?

– Nunca es buena la concentración. Hay que tener en cuenta lo que pasó en Australia y el caso Yellow Tail (el vino australiano “fácil de tomar” que copó los mercados mundiales). Eso es posible que eso dañe la imagen de calidad que tiene este país, pero primero vamos a ver que pasa.