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El fotógrafo Eduardo Dolengiewich engalanará con sus obras en Atelier Acequias del Hotel Sheraton. Vinos y Buen Vivir estuvo en la apertura. Mirá todas las fotos.

Fotos: Marcelo Carubin.

Arte y Vino: una diada especial que invita a los amantes del buen vivir, a disfrutar de todas las experiencias que de ella se desprendan. ¿Y si a esta dupla se le suma la belleza de la mujer? Sin duda, que los tres ingredientes se perfeccionan en un todo único y especial.

Eduardo Dolengiewich.

Esto es lo que buscó el hotel Sheraton Mendoza en su más reciente exposición dentro de su último “Art & Wine”, el exitoso ciclo que desde hace unos años, busca promover a los grandes hacedores de la cultura mendocina de las diferentes ramas artísticas como pintura, escultura, fotografía y música, unidos a grandes vinos de bodegas de gran prestigio. En esta oportunidad, el reconocido fotógrafo Eduardo Dolengiewich fue el invitado a engalanar el ciclo a lo largo de todo un mes. Libertad es el nombre con el cual este artista de la lente, plasmó en cerca de 30 obras la belleza de la “mujer universal” en sugestivos y finos desnudos realizados en escenarios naturales cuyanos. Lugares como Potrerillos, Cacheuta y Lavalle son testigos de cuerpos desnudos, sin rostros; mujeres anónimas que transmiten una belleza más allá de lo físico.“La belleza femenina enmarcada en paisajes mendocinos con la idea de hacer protagonista a la mujer dentro de este paisaje nuestro. Son fotografías tomadas en naturaleza y no en un estudio. Mi fotografía no tiene rostro, es la mujer universal. Cualquiera de las mujeres que están hoy aquí puede ser una de estas mujeres. No me importa la belleza femenina de por sí, sino lo que tiene dentro. Como fotógrafo tengo la sapiencia necesaria para acomodar un poco su cuerpo para que resalte su feminidad, pero claramente me interesa mucho más lo que está dentro”, expresa Eduardo Dolengiewich.

Jugando con la vivacidad de los colores o pasando por la personalidad del blanco y negro, Dolengiewich buscó en cada foto, representar ese “hombre feminista” que lo caracteriza.

La belleza de la mujer universal reflejada en obras de gran sensualidad.

“Tengo un profundo sentido claramente ético y en mis fotos verán sensualidad pero jamás un sentido erótico o pornográfico. Busco la sutileza de mostrar la mujer en el entorno de Mendoza. En mis fotografías, no hay modelos sino mujeres reales. No busco el cuerpo perfecto, no existe la mujer perfecta, somos perfectibles”, enfatizó el artista.

Bodega Bressia acompañó la muestra.

Durante la vernissage realizada en el Atelier Acequias del hotel, grandes personalidades de la cultura local se hicieron presentes acompañando al talentoso fotógrafo. Más allá de las obras, la danza y la música también formaron parte de este evento a través de “otras” mujeres, especialmente invitadas por el expositor para brindar dos espectáculos por demás de gran originalidad.

En este sentido, el cuarteto femenino “Ambar Voces”, brindó un repertorio musical interpretando canciones étnicas y típicas del folclore popular de cada país para luego para luego finalizar con el sensual show de danzas fusión  de “Mendoza Tribal”.A lo largo del encuentro, los invitados pudieron disfrutar de un exquisito cóctel maridado con los vinos de Bodega Bressia. ¿Los elegidos? Un exquisito Malbec  y Sauvignon Blanc de la línea joven de la bodega; dos varietales sin madera cuyas notas suaves,  sutiles y elegantes permitieron sin duda, también asociarlas a esa mujer que el artista buscó retratar en cada una de sus obras.