COMPARTIRShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Así lo afirma Felipe Staiti, guitarrista mendocino integrante de Los Enanitos Verdes y que tiene dos vinos realizados por el enólogo Marcelo Pelleriti. En una interesante charla, muestra cómo el aspecto artístico del vino se conjuga con la música.

firma bj

El vino en su forma más pura y la música en estado ideal seguro encuentran un espacio común para intercambiar ideas. Son dos expresiones que tienen más de artístico que de otra cosa.

De la mano de uno de los enólogos más importantes del país, Marcelo Pelleriti, el músico mendocino integrante del grupo Los Enanitos Verdes, viene disfrutando de esta sala de intercambio entre la música y el vino, con sus dos excelentes exponentes #Euforia y #Vértigo.

Vinos y Buen Vivir charló con él, para conocer las impresiones de cómo el vino potencia las distintas manifestaciones del artista.

¿Qué sentís cada vez que presentas estos dos vinos?

El hecho de estar alrededor del vino siempre es una reunión de amigos, para la mostrar la esencia de estos ejemplares realizados en el Valle de Uco, en la Bodega Monteviejo. Un Malbec, que es el caballito de batalla y la enorme satisfacción de haber incluido el Syrah, que es la uva más antigua que se conoce, desde la época de Cristo. Realmente es algo muy lindo y que junto a Marcelo (Pelleriti) estamos llevando al mundo.

felipe05Es como que fluyen la elaboración de vinos y la música…

Hay una cosa artesanal en la compostura de una canción y la elaboración de un vino. No hay tanta distancia. Una canción uno la compone desde una melodía, desde unos acordes, y el vino es algo similar. Hay que empezar desde la tierra, desde el viñedo que luego se traduce en vino, al igual que los acordes en música. Y sobre todas las cosas, el impacto que genera en la gente. Ya que se trata de compartir. Y las canciones son lo mismo. Siempre las querés compartir con tus seres queridos.

botellas-felipe-staiti

¿Que busca un artista como vos cuando está frente a una copa de vino?

Creo que es más fácil decirte que no me gusta. No es agradable encontrarme con exceso de acidez, sobre todo en algunos Malbecs. No me gusta sentir demasiada madera, porque pienso que se trata de fuegos artificiales. Es interesante cuando encontrás vinos equilibrados, tal como aparece en la naturaleza o en las canciones.

Son embajadores del país con la música. ¿Sentís que además hoy tienen un aliado con el Malbec?

Los Enanitos Verdes hemos llevado a Mendoza a posicionarla en algunos lugares del mundo, trascendiendo al vino y hoy este gran producto ha llegado para seguir potenciando este lugar maravilloso. Hoy creo que vamos de la mano, ya que son todas cosas que pasan en Mendoza. Nosotros sabíamos lo que teníamos, pero aún hoy no se si el mundo lo conoce como tal.

Los dos vinos tienen nombres dinámicos, trasmiten esa energía…

Son vinos que responden a las situaciones de mi vida, a la que he sido y soy expuesto de manera constante. Donde la euforia esta en el hecho de tocar y las ganas de hacer las cosas; y el vértigo en la incertidumbre de ir por la cornisa, en la música sobre todo, donde las promesas e ilusiones flotan muchas veces en el aire. Y a partir de allí nacen estos nombres, que son dos aspectos que están presentes en mi carrera como músico.