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Con la elaboración a cargo del experimentado enólogo Bernardo Bossi Bonilla, llega al mercado el proyecto de la famila Burdisso, que se enamoraron del vino y decidieron hacerlo parte de sus vidas, aventura que comienza a ver la luz con el lanzamiento de sus primeras etiquetas.

Nacido de un sueño que comenzó enel año 2010, cuando Belén Soler Valle y Nicolás Burdisso compraron su primera finca en el Valle de Uco, Vinos de Potrero se fue rodeando de profesionales, al poco tiempo amigos, para llegar a plasmarse en el proyecto que hoy se lanza en Argentina y el mundo. Apoyado en patrones de calidad bien altos, sumado al expertise de referentes como Bernardo Bossi Bonilla en la elaboración, Wine Idea en el desarrollo del proyecto y Los Valientes Wine Commerce en su comercialización, sale a la cancha con un equipo de primera, buscando ser un fiel representante de lo que su terroir es capaz de dar.

Terroir y Potrero
Unidos por la contradicción, cuanto más pobre sea el Terroir y el Potrero, mejores serán los resultados.
Para concebir un vino de excelencia, la vid necesita de un Terroir que desafíe al máximo su potencial, al igual que ocurre en la formación de un jugador de excelencia, que necesita de un potrero que de joven estimule sus virtudes y forje su talento.

En la Argentina, para muchos, tierra de los confines del mundo, se conjugan ambos conceptos: Terroir y Potrero. Quien pueda destacarse con la pelota en una tierra árida, con desniveles y charcos de agua, tendrá un juego distinguido que se destacará en los mejores estadios del mundo. Aquella vid que tolera el crudo frío de la noche y el abrasador sol del día, la falta de humedad y la altura de los Andes para sobrevivir, conseguirá que sus frutos maduren de manera excepcional.

Nicolás Burdisso, Bernardo Bonilla Bossi y Belén Soler Valle. Fuente: Cronista.com

“La idea comenzó como un ensayo, un sueño que fue construyéndose, en el que queríamos sentirnos cómodos, bien acompañados y seguros. Hoy tenemos la primera camada de vinos elaborados por profesionales que admiramos y queremos, y que sobrepasaron los estándares de calidad que buscábamos”, cuentan Belén y Nicolás al hablar del proyecto.
El Terroir
En plena Cordillera de los Andes, a los pies del volcán Tupungato, en el Valle de Uco, a 1.350 msnm se encuentra la micro-región vitivinícola de Gualtallary. Sus suelos están compuestos por un alto porcentaje de piedras, por lo que las raíces deben trabajar para encontrar su camino hacia la humedad. Esto redunda en vinos con una concentración y mineralidad inusuales. Cuando se habla de las características especiales que le aporta a sus vinos esta pequeña y privilegiada región, se destacan la personalidad, textura y acidez natural, así como la frescura y el carácter aromático, casi salvaje.
La finca se sostiene sobre suelos aluvionales y profundos, de textura franco-arenosa, con alto porcentaje de piedras, tanto en superficie como en profundidad, y un alto porcentaje de calcáreo en el suelo. Las parcelas tienen mayormente exposición norte, lo que beneficia la insolación de la vid cuando más lo necesita. A su vez el terreno posee una pendiente general oeste-este, cercana al 3%, posibilitando el drenaje de aire frío hacia zonas más bajas, protegiéndolo de las heladas más nocivas.

Los viñedos
La elaboración del vino se define en el viñedo, es allí donde influyen de manera determinante la ubicación, el suelo, el clima y la variedad elegida.Todos los viñedos de donde proviene la uva para elaborar Vinos de Potrero se encuentran en Gualtallary, Valle de Uco. Son 4 pequeñas fincas (de entre 3,4 y 4,6 Has) vecinas entre sí, con perfiles de suelo y exposición al sol similares pero no idénticas. De ellas se obtiene el Malbec y el Cabernet Sauvignon con los que se elaboran el 100% de los vinos tintos.