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El próximo sábado 4 de marzo, como todos los años, en el Hotel Park Hyatt Mendoza, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) presentará la “Visión Estratégica de la Vitivinicultura Argentina”.

Todos los actores de la cadena productiva, autoridades nacionales y provinciales y personas vinculadas con la vitivinicultura argentina se reunirán en el acto que marca el inicio del día más importante del Calendario de Vendimia.

El tradicional “Desayuno de COVIAR” es el evento en el que la Corporación Vitivinícola Argentina cumple con su responsabilidad de rendir cuentas sobre los avances y dificultades del Plan Estratégico Vitivinícola 2020 y renueva el compromiso de la Visión Estratégica de la Vitivinicultura Argentina.

Este año, además, la Corporación Vitivinícola Argentina renovará sus autoridades. Ángel Leotta, titular de la Cámara Vitivinícola de San Juan, asumirá como presidente de COVIAR y estará acompañado en su nueva gestión, como vice presidentes, Hilda Wilhelm (Federación de Cámaras de Productores Vitícolas) y Walter Bressia (Bodegas de Argentina).

La vitivinicultura argentina tiene la oportunidad de volver a crecer

En los últimos cuatro años (2013-2016) las ventas de vino al exterior cayeron y si bien una multiplicidad de factores explica esta situación, sin lugar a dudas la inflación y su correlato en el atraso cambiario influyeron fuertemente en la caída de los volúmenes exportados.

En el mercado interno, el 2016 marcó un año especialmente negativo por la caída en el poder adquisitivo en general de la población, también a causa de la inflación.

Hay que sumar a esto la mala aplicación del acuerdo de diversificación de uva a mosto que significó la generación de un excedente vínico que se arrastró entre 2014 y 2015 y tuvo su correlato en los magros precios de uvas y vinos durante esos años.

Sin embargo, desde COVIAR aseguran que “la vitivinicultura tiene potencial para volver a crecer tanto en el mercado interno como en el exterior”.

En Argentina, 5 de cada 10 personas consumen vino habitualmente, esto representa 14,6 millones de personas. Para lograr que las 5 personas que hoy no consumen, sí lo hagan, “necesitamos dejar de añorar un pasado de muchos litros que consumía una sociedad que ya no existe y trabajar en ocasiones de consumo y segmentos donde hoy el vino prácticamente no está presente, como por ejemplo la coctelería y las mujeres”, aseguran.

Al mismo tiempo “no debemos descuidar el hogar, ya que 8 de cada 10 consumidores dicen tomar vino allí. El vino tiene que defender la ocasión y su modo de consumo clave: comida en el hogar”.

Las exportaciones de vino argentino representan poco menos del 3% del comercio mundial, a la vez que poco más 5 de cada 10 litros de vino argentino que se exportan es Malbec, mostrando que el Malbec argentino es más del 1,5% de las exportaciones mundiales.

Malbec, la bandera del vino argentino en el mundo, es un porcentaje aun relativamente pequeño en el comercio mundial, por lo cual su potencialidad es enorme.

Algunas de las características que hicieron famoso al Malbec y permitieron su expansión, como su sabor y frescura, aún siguen atrayendo y son adecuadas para comenzar a tomar vino en el segmento de los jóvenes. Tiene, asimismo, la plasticidad de operar en diferentes franjas de precios y los blends en base a Malbec han crecido.

Además de la potencialidad de nuestra industria, está la necesidad de volver a crecer y desarrollarse. Lo que ha distinguido a la cadena de valor vitivinícola es su diversidad de productos, actores y escalas productivas, esa es la visión de la coviar, una cadena de valor diversa, sostenible y rentable para todos los que la componen.