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Chakana cumple 15 años de su primera cosecha y los festeja presentando su porfolio con el que refleja el camino recorrido honrando la tierra.

La bodega acaba de recibir la certificación Demeter para su línea de vinos Nuna Estate, provenientes de la finca propia “Nuna” en Agrelo, el mayor viñedo biodinámico certificado de Argentina.

El nombre Chakana evoca el símbolo que representaba para los Incas a la constelación de la Cruz del Sur.

Para los festejos de su 15 aniversario, la bodega presentó sus Chakana Nuna Estate Malbec y White Blend cosecha 2016 con certificación Demeter y su nuevo espumoso de la línea Ayni, elaborado con el método Champenoise y uvas 100% Pinot Noir provenientes de su finca orgánica en Paraje Altamira.

El porfolio de Chakana está conformado por líneas de vinos bien definidas que refleja el recorrido desde la identidad varietal hacia la expresión más pura de los mejores terroir calcareos de Mendoza: Nuna Estate – línea orgánica biodinámica de la finca propia en Agrelo, Lujan de Cuyo-; Estate Selection – “Vinos de Terroir del Valle de Uco” de viñedos seleccionados en Paraje Altamira y Gualtallary – y Ayni – Single Vineyard de Paraje Altamira, viñedo orgánico propio -.

En el 2016 la bodega presentó su línea 140 Caracteres.

Sus comienzos

Chakana fue fundada el 2002 por la Familia Pelizzatti. Es una bodega dedicada al estudio y la comprensión de algunos de los mejores terruños de Argentina con el objetivo de producir vinos auténticos que expresen la identidad y el carácter de nuestros suelos. Está ubicada en Agrelo (Luján de Cuyo), donde posee 80 hectáreas de viñedos biodinámicos.

Además, cuenta con fincas ubicadas en Paraje Altamira y Gualtallary (Valle de Uco). A partir del 2012 Chakana comenzó un trabajo a conciencia para recuperar y mantener la armonía de sus suelos e inició la transición a orgánico/biodinámico de los métodos de cultivo para todas sus fincas.

El manejo vitícola de Chakana está orientado a la estructuración y preservación de la biología del suelo y a un desarrollo vegetativo balanceado de la vid, en forma compatible con la textura del suelo de cada lugar, su contenido de materia orgánica y su susceptibilidad a las heladas.

El estilo de elaboración de Chakana se define por el criterio de intervenir lo menos posible en los procesos de fermentación, utilizando levaduras indígenas, minimizando las intervenciones con SO2 (anhídrido sulfuroso) y otros aditivos, y privilegiando el uso de materiales porosos en la crianza -cemento sin epoxi y toneles-, de manera de conservar el carácter del lugar en el vino.

La Enología de la bodega está a cargo de Gabriel Bloise, quien la entiende “como un medio para expresar la naturaleza” y cree que los mejores vinos son los que “no llevan la marca de quien los elabora sino de los lugares donde se desarrollan”.